lunes, 30 de junio de 2008

El metro pasado por agua

El sábado tuvimos uno de esos chubascos neoyorquinos que aunque breves, son bastante intensos. Que se sepa no hubo ninguna alteración del servicio, pero en un par de estaciones me fijé que la entrada del agua no era ninguna broma.

Aunque la lluvia caída fue poquísima (media pulgada cúbica, algo más de 7,5 mm³), algunas estaciones no lo aguantaron nada bien. En la cavernosa y desatendida estación del Bowery los charcos y chorros eran apreciables.

Mientras, en la cercana Spring Street (de la IRT, Línea de Lexington Avenue) tuvieron que cerrar parte del andén debido al agua. Como se apreciará en el video, la cintita y cono que le pusieron no bastaron para cercar el líquido.



En otras ocasiones, las lluvias han sido peores, y entrados en la temporada de lluvias veraniegas, todo es posible. A principios de agosto del año pasado, las lluvias colapsaron el servicio de metro en el norte y centro de Queens.

A medida que uno se fija más en el sistema de subterráneo, queda muy en evidencia que el gran ímpetu se dirige a sostener el servicio y continuarlo, sin muchos miramientos al mantenimiento preventivo. Se nota que hace mucho tiempo las fuerzas vivas de la ciudad tuvieron que elegir entre restaurar las estaciones o continuar el servicio, y optaron por lo último.

Dado el famélico estado de las finanzas de la MTA, siempre al borde de la crisis, estaciones como la del Bowery, tienen la doble cruz de servir a líneas (J y M) y barrios relativamente pobres y de estar en Manhattan (donde no hay tanto dinero para renovar estaciones; teóricamente están en mejor estado que en otros distritos). Como dije el otro día sobre la línea G, el público las va evitando y al sufrir una caída en pasajeros, mayor justificación existe para no repararla.Uno de los muchos círculos viciosos que tiene la MTA.

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