miércoles, 18 de noviembre de 2009

No subirán las tarifas en 2010

MetroCard

La Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA) hizo pública hoy su propuesta final presupuestaria para 2010 y el plan financiero 2010-2013.

Finalmente, el presupuesto no tendrá aumentos tarifarios o reducciones de servicio, pero se advierte que habrá cambios importantes para enfrentarse a la actual crisis económica.

El presupuesto es de un importe aproximado a los 11.000 millones de dólares, contando con la ayuda de la legislación de rescate aprobada por la Legislatura estatal el pasado mes de mayo, pero reconociendo los potenciales riesgos presupuestarios, ha dotado una reserva adicional de 85 millones de dólares y se compromete a una revisión general de las operaciones para mejorar la eficiencia y encarar la actual realidad fiscal.

Jay H. Walder, Presidente y CEO de la Autoridad destaca que ésta tiene una mayor estabilidad en el plazo corto, pero añade que “la MTA permanece en una muy frágil posición con muchos riesgos en el horizonte”. Por ello, “esta realidad fiscal demanda que permanentemente hagamos una revisión de la forma en que la MTA hace negocios. El resultado final es que no habrá más dinero para nosotros en Albany y tendremos que aprender hacer más con los fondos que tenemos”.

Walder anunció que reintroducirá un grupo de trabajo destinado a la búsqueda de vías en las que la Autoridad pueda cambiar su modelo de negocio para que los costes de operación sean más efectivos, se mejore el rendimiento y se provea de mayor valor a los contribuyentes y usuarios.

El proceso presupuestario de la MTA se inicia con la presentación del presupuesto preliminar y un plan financiero en julio, seguido de un plan revisado en noviembre. Se requiere que la MTA apruebe un presupuesto equilibrado al final del año natural y un plan final debe de ser considerado por la Junta de la MTA en su reunión del 16 de diciembre. El plan financiero de noviembre refleja varios cambios de las proyecciones realizadas por el presupuesto preliminar de julio: los ingresos por los impuestos inmobiliarios de los bienes de la MTA cayeron aún más de los proyectado inicialmente, mientras que el número de viajeros no cayó en la medida en que se esperaba.

Además, las acciones realizadas el pasado verano para reducir los costes llevaron a un gasto menor de lo esperado. Motivo por el que fue posible el establecimiento de los 85 millones de dólares para la reserva en el caso de riesgos potenciales, entre las que se incluye, a juicio de la MTA, las consecuencias de un proceso de arbitraje con la Unión de Trabajadores del Transporte (TWU, Local 100) y los recortes estatales propuestos.