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martes, 20 de diciembre de 2011

Autobuses nostalgia hasta este viernes




Hasta este viernes, estarán en circulación en la línea M42 cuatro autobuses con significado histórico para la ciudad de Nueva York, como viene siendo costumbre en los últimos años.




Los vehículos están en el mismo estado que cuando prestaban servicio regular, salvo por el hecho de que se puede pagar con MetroCard. Los horarios de operación serán de 10 de la mañana a 2 de la tarde. Además, hoy martes, uno de los autobuses estará ubicado frente al Macy’s para disfrute de los viandantes.




"Estos autobuses son una pieza del pasado de los viajes laborales en la ciudad de Nueva York”, dijo Darryl Irick, jefe de la división de autobuses de la MTA. “Comencé mi carrera en la MTA como un operador de autobuses, conduciendo este tipo de autobuses. Por encantadores que sea, no puedes más que darte cuenta lo mucho que hemos avanzado cuando viajes en uno de nuestros modernos autobuses de piso bajo”.







La flota histórica de la agencia cuenta con 19 autobuses, que van abarcan desde un autobús de dos pisos de 1917 fabricado en los talleres de la antigua Fifth Avenue Coach Company, hasta el autobús 1201, el primer autobús RTS de General Motors de NYCT.




Otros de los vehículos tienen un significado histórico para la ciudad, entre ellos, el autobús número 3100, un GM de 1956 que fue el primer vehículo con aire acondicionado y el 5227, el último autobús no accesible para sillas de ruedas en operar y que fue retirado del servicio en 1993.




Entre los autobuses disponibles para el servicio encontraremos:






  • Autobús nº 3100: Un General Motors de 1956 propiedad de y operado por Fifth Avenue Coach Lines (primer autobús con aire acondicionado en operar en la ciudad de Nueva York).



  • Autobús nº 9098: Un General Motors de 1958, entre los primeros autobuses en tener asientos de fibra de cristal.

lunes, 10 de enero de 2011

El Puente Throgs Neck cumple 50 años

Puente Throgs Neck desde el aire, el Bronx en primer término

El puente Throgs Neck, el primer puente construido en el período de post-guerra y enlace clave en el sistema de autopistas interestatales (hoy es parte de la Interestatal 295), cumplirá 50 años mañana 11 de enero.

Este puente de suspensión, conecta los distritos neoyorquinos del Bronx y Queens. El puente porta el nombre del área del Bronx que fue bautizada así por John Throckmorton, quien se estableció en el distrito en 1640. El “neck” (cuello) del nombre viene por la península del Bronx donde se localiza el Colegio Marítimo de la Universidad Estatal de Nueva York y que pasa por encima. La torre del puente del Bronx también acoge una familia de halcones peregrinos, que vienen cada primavera para anidar a sus nuevos polluelos.

Los planes para construir un nuevo puente para aliviar el tráfico en el puente Bronx-Whitestone, situado sólo dos millas (3,2 Km) al oeste, llevó unos 15 años, que culminaron en una fría y seca mañana de enero de 1961, cuando los oficiales municipales, entre ellos Robert Moses, presidente de la Autoridad de Puentes y Túneles Triborough (hoy Puentes y Túneles de la MTA), el alcalde Robert F. Wagner, el presidente del distrito del Bronx James J. Lyons y el presidente del distrito de Queens John T. Clancy, que se reunieron en el peaje del lado del Bronx para cortar la cinta ceremonial.

Moses encargó el trabajo del diseño del puente nuevamente a Othmar Ammann, el famoso ingeniero de estructuras, cuyos diseños en Nueva York incluyen el puente George Washington, el Verrazano-Narrows o el Bronx-Whitestone. En el momento de recibir el encargo, Ammann estaba en el punto de mira de la opinión pública debido al colapso del puente de Tacoma Narrows, en el Estado de Washington, en 1940, diseñado por él. Para el Throgs Neck, utilizó un diseño más conservador, similar al vecino Bronx-Whitestone.

 

Robert Moses impulsó la apertura del puente antes de la apertura de la Feria Mundial que se celebró en 1964, dándose la circunstancia de que Moses también presidía la Comisión de la Feria. Unos 20 minutos después del corte de la cinta, los dignatarios cruzaron el nuevo puente para una segunda ceremonia ese día, la inauguración de la primera estructura de la Feria en el Parque Flushing-Meadows.

El puente consiste en una luz central de 1.800 pies (548,64 metros) y dos tramos laterales de 555 pies (169,16 metros) cada uno de ellos, así como una calzada de 4.100 pies (1.250 metros) que conecta el Cross Island Parkway y Clearview Expressway con Queens y Long Island y otra calzada de 6.400 pies (1.950 metros) que pasa sobre la península de Throgs Neck y el estrecho de Long Island Sound conectándose a las autopistas Cross-Bronx y Throgs Neck en el Bronx. Las torres del puente tienen una altura de 360 pies (109,7 metros) sobre el nivel del agua.

El puente está en obras, a punto de finalizarse, por un valor de 100 millones de dólares, que incluyen el reemplazo de la pintura de plomo en toda la estructura de acero, utilizando elementos contenedores para evitar la contaminación medioambiental, además del reemplazo de más de 140.000 pies (más de 42.600 metros) de tableros. El trabajo está realizado por E.E. Cruz, de Holmdel, N.J.

El peaje en el momento de la apertura del puente era de 25 centavos, mientras que hoy cuesta 4,80 dólares para los usuarios que utilicen E-ZPass y 6,50 para pagos en efectivo. El primer año completo de funcionamiento, en 1962, fue usado por 23 millones de vehículos. En 2010, 39,3 millones de vehículos lo cruzaron, según datos preliminares de la MTA.

lunes, 15 de noviembre de 2010

El túnel Queens-Midtown cumple 70 años

Salida de Manhattan del túnel Queens-Midtown, en 2006

Tal día como hoy, 15 de noviembre, en 1940, se abrió al tráfico uno de los túneles más importantes en la región de Nueva York, y que une uno de los centros de negocios de Manhattan con el vecindario de Long Island City: el Túnel Queens-Midtown.

Inspirados por el nuevo Túnel Holland, en el Lado Oeste, grupos cívicos y de negocios empezaron una campaña pro túnel en el río Este a principios de los años 1920, para aliviar el creciente tráfico que ya congestionaban los puentes sobre río Este. El antecesor de la actual Junta de Concejales aprobó un presupuesto de 2 millones de dólares para el diseño y construcción de un túnel, pero los planes quedaron en suspenso tras el “crash” bursátil de 1929.

La Administración de Trabajos Públicos del Presidente Franklin Delano Roosevelt prestó a la ciudad 58 millones de dólares, en 1935, para contribuir a la construcción del nuevo túnel. El Alcalde Fiorello LaGuardia creó la Autoridad del Túnel Queens-Midtown, que se convertiría con posterioridad en la Autoridad de Túneles de la Ciudad de Nueva York. Ésta se fusionó con la Autoridad del Puente Triborough, liderada por Robert Moses, en 1946, creando la Autoridad de Puentes y Túneles Triborough (Triborough Bridges and Tunnels Authority). Hoy en día, este sigue siendo el nombre legal de la agencia, aunque es conocido popularmente como Puentes y Túneles de la MTA (MTA Bridges and Tunnels), como parte del grupo de agencias que forman la Autoridad de Metropolitana del Transporte.

La ceremonia de inauguración de las obras del túnel Queens-Midtown tuvo lugar el 2 de octubre de 1936, mediante la pulsación de un botón ceremonial por parte del Presidente Roosevelt. Durante los siguientes tres años, los dos tubos del túnel fueron excavados usando dinamita, perforadores y cuatro escudos circulares (tuneladoras), de aproximadamente 31 pies de diámetro, que fueron bajados en pozos en cada extremo del túnel e hidráulicamente empujados por el lecho del río, hasta su encuentro en mitad del río.

En cada uno de los tubos, los trabajadores de la construcción (conocidos como sandhogs), a quienes se les pagaba 11,50 dólares al día, se encontraban justo detrás de los escudos ensamblando los anillos de hierro fundido que alinean el túnel. Una vez completado un anillo, 28 martillos en la parte trasera de la tuneladora empujaban los nuevos anillos usando 5.000 libras de presión por pulgada cuadrada. Este trabajo fue particularmente difícil en el lado de Manhattan donde la roca está compuesta de esquisto, calista, gneis y dolomita. El trabajo se realizó a un ratio de 18 pies por semana para cada tuneladora.

Adicionalmente, cada porción de material excavado tenía que ser retirado a través de los pozos de construcción en cada uno de los extremos. Comparativamente, el Túnel Lincoln se hizo en 45 pies al día, en parte debido a que el material era lo suficientemente poroso que permitía ser empujado hacia el lado, en lugar de ser retirado.

El 8 de noviembre de 1939, el Alcalde LaGuardia accionó un interruptor para detonar los últimos seis pies de roca que separaba las dos partes de ambos tubos. Un año y una semana después, la ceremonia de apertura tuvo lugar en la explanada del peaje de la parte de Manhattan, presidido por el Presidente Roosevelt, quien fue la primera persona en conducir por el nuevo túnel. Otros presentes en la ceremonia incluyeron al Alcalde LaGuardia, el Senador Robert Wagner y el Ingeniero Jefe del túnel Ole Singstad, un conocido constructor de túneles, quien finalizó el Túnel Holland, tras la muerte del ingeniero original.

Obreros trabajando en la construcción el túnel en 1939

54 millones de horas de trabajo fueron necesarias para finalizar el túnel, cuyo peaje para cruzarlo era de 25 centavos en el momento de su apertura. El primer año completo de operación, 4,4 millones de vehículos lo usaron, mientras que en 2009 esta cifra ascendió hasta los 27,7 millones.

El túnel tiene dos tubos. El de sentido sur, hacia Queens, tiene una longitud de 6.272 pies, mientras que el de dirección a Manhattan es de 6.414 pies. Los dos edificios de ventilación del túnel llevan 3 millones de pies cúbicos de aire fresco a los túneles por minuto y permite el cambio total del aire cada 90 segundos.

Tras 70 años, el túnel hoy se asemeja mucho al que era en 1940, cuando abrió, con la excepción de la calzada de ladrillos, que fue reemplazado por asfalto en 1995 y la adición de tecnología E-Z Pass.

Luego de un proyecto finalizado en 2001, de 126 millones de dólares, se reemplazaron los materiales originales de los años 1930, resultando en una iluminación más brillante, nuevos techos, nuevos azulejos en sus paredes y un nuevo sistema de control de tráfico, que incluye nuevos mensajes electrónicos y luces y señales de control de tráfico.

jueves, 7 de mayo de 2009

Aniversario del puente Henry Hudson

Puente Henry Hudson, foto por Jim Henderson (vía Wikipedia) Hoy el Puente Henry Hudson, que une los distritos de Manhattan y Bronx (mapa) está de cumpleaños. El paso elevado sobre el río Harlem, que honra al explorador inglés que surcó el río homónimo, buscando un camino a las Indias, fue abierto al tráfico tal día como hoy, en 1935.

Fue construido como parte del vial Henry Hudson Parkway (parte de la carretera 9A), por parte de la Henry Hudson Parkway Authority. Fue el puente en arco de acero más largo del mundo en el momento de su apertura.

Tiene una luz de 256 metros (841 pies) y una longitud total de 673 metros (2.208 pies), y une los vecindarios de Inwood, en Manhattan y Riverdale, en el Bronx. El tráfico promedio de este puente es de 66.325 vehículos al día, en 2007.

Hoy parte de la Autoridad de Puentes y Túneles de la MTA, el puente fue construido por American Bridge Company, por encargo de la Autoridad del Henry Hudson Parkway, con diseño de David B. Steinman (como parte de su tesis doctoral). Fue abierto al tráfico con un solo tablero, aunque preparado para añadir un segundo en función del tráfico, cosa que se hizo año y medio después. El coste del puente fue de 4.949.000 de dólares –de la época-, a los que hubo de sumar otros 2.000.000 por el segundo tablero.

Tras una serie de fusiones, la Autoridad del Henry Hudson Parkway se integró en la Triborough Bridge and Tunnel Authority (hoy, MTA Bridges and Tunnels, la Autoridad de Puentes y Túneles de la MTA). La carretera está hoy bajo la jurisdicción del municipio y el estado de Nueva York, pero el puente sigue bajo la tutela de la MTA.

En la actualidad, hay que pagar peaje para cruzarlo, por un importe de 2,75 dólares (1,90 con EZ-Pass).

Con información de Wikipedia y la Autoridad Metropolitana del Transporte.

sábado, 14 de julio de 2007

El gran apagón de 1977


Tal día como ayer, 13 de julio, de hace 30 años, Nueva York sufrió el mayor apagón de su historia, mayor aún que el de 2003 y el que está más presente en la memoria colectiva de los neoyorquinos.

Quien esto escribe, tenía entonces 8 años y vivía en la sección de Washington Heights, en el norte de Manhattan. Mis recuerdos de 1977 son: un verano tórrido, el Hijo de Sam (también llamado el Calibre 44, que tenía a todas las mujeres de la ciudad, mi madre incluída, aterrorizadas), una gran liga ganada por los Yankees (pese a que soy de los Mets), la portada del New York Daily News con el presidente Ford diciendo "púdrete" ("Drop Dead", de 1975, pero da una idea de lo mal que estaba la ciudad) y... el gran apagón.

Cuando tienes 8 años, no razonas mucho. Hacía mucho calor esa noche y la sensación de bochorno era insoportable. En un momento dado, mi padre o mi madre, no recuerdo quién de ellos, comentó de poner el ventilador en marcha. Allá voy yo a conectar el aparato y... ¡se fue la luz! Y casi al unísono, veo desde la ventana cómo se apagaban las luces de mi calle, de los "Cloisters", del puente George Washington, los Palisades... ¡y el caos!

Me eché a llorar; en mi inocencia ¡pensaba que yo había causado semejante desastre! Mientras me consolaban, oíamos disparos en la calle, gritos, cristales rotos...

Al día siguiente, salimos a dar una vuelta por St. Nicholas Avenue. El panorama era desolador, papeles tirados por todas partes, escaparates rotos, cristales hechos añicos por toda la calle. ¡Tremendo!

Hoy me río mucho de la anécdota del ventilador y sobre lo mucho que ha cambiado (y casi siempre, para bien) la ciudad de Nueva York. Incluso Washington Heights cambió para mejor.

En 2003 se repitió un gran apagón el noreste de los Estados Unidos (desde Pennsylvania hasta Nueva Inglaterra, pasando por NY); las imágenes dieron la vuelta al mundo, pero, salvo contadas excepciones, la gente se comportó con gran civismo y dio un gran ejemplo de la gran ciudad que es Nueva York. En esta ocasión, la preocupación era otra (terrorismo), pero se supo mantener las formas, en las calles y avenidas, en el Metro...

Os dejo con la portada del New York Times del 14 de julio de 1977.